Espíritu de familia

ESPÍRITU DE FAMILIA

Nadalié es una de esas familias que hacen todo lo posible por perpetuar las grandes tradiciones artesanales.
Desde 1902, la empresa domina hasta el más mínimo detalle el sutil y complejo arte de la tonelería.
La última generación, tres hermanos y una hermana, aporta una visión más moderna y dinámica a este antiguo oficio.
Disponen del ADN necesario para elaborar productos capaces de lograr la plenitud y belleza de los vinos del mundo.
  • Stéphane Nadalié Stéphane posee una gran facilidad para motivar a los equipos, lo cual le permite conducir la empresa hacia el éxito. Para él, la innovación en los procesos de fabricación es un pilar esencial del desarrollo.
  • Christine Nadalié Christine es el corazón palpitante de la empresa. Se encarga de promover la imagen de la empresa bordelesa, un arte sutil que debe hallar un equilibrio entre la experiencia del pasado y la visión de futuro. Christine es también bodeguera, por lo que sabe mejor que nadie lo que esperan sus clientes.
  • Guillaume Nadalié Guillaume persigue un objetivo invariable en todo lo que hace: buscar la excelencia, ¡algo sumamente contagioso! Le apasiona su profesión y sabe combinar con talento y respeto la tradición y la cultura de la diferencia, un arte difícil que domina a la perfección.
  • Vincent Nadalié Vincent es un hombre movido por la curiosidad. Es el trotamundos de la familia, lo cual le permite tener una visión global del mercado de la tonelería. Su energía creativa alimenta el éxito y la innovación en la Tonelería Nadalié.
  

Una familia

Una historia, una pasión
  1. 1902
    Auguste Nadalié funda la primera tonelería Nadalié en Montpellier
  2. 1943
    Durante la guerra, Victor Nadalié traslada la tonelería a Ludon-Médoc
  3. 1951
    La Tonelería se instala en Burdeos, en el barrio de Chartrons
  4. 1969
    La Tonelería Nadalié comienza a seleccionar y comprar robles directamente en los bosques para sus barricas
  5. 1969
    Jean-Jacques Nadalié viaja a EE. UU. para explorar la industria del vino y comienza a vender barricas en América
  6. 1972
    La Tonelería vuelve a trasladarse a Ludon-Médoc
  7. 1980
    Jean Jacques Nadalié abre la Tonnellerie Française (actual Nadalié USA) en Calistoga, California
  8. 1985
    Adquisición de la tonelería Marchive de Jarnac, Francia
  9. 1996
    Se crea en San Bernardo la Tonelería Francesa de Chile, y la Tonelería Marsannay
    en Marsannay-la-Côte
  10. 1999
    Se abre un nuevo taller en Ludon-Médoc
  11. 2001
    Creación de nuestras fábricas de duelas
  12. 2003
    Adquisición de un taller de fabricación de barricas en Tanunda, Australia
  13. 2009
    Adquisición de la Tonelería Mercier
  14. 2017
    La quinta generación de la familia Nadalié toma las riendas de la empresa
  15.  
  

Nuestra visión

La Tonelería Nadalié conserva un talante familiar que posibilita su independencia y le aporta una valiosa visión de continuidad.
Durante cinco generaciones, la casa bordelesa, instalada en el Médoc y con presencia en todo el mundo, desarrolla con pasión un catálogo de productos adaptados a todas las necesidades de los viticultores.
Actualmente, contamos con 270 empleados que trabajan al servicio de los más famosos vinos del mundo.
  

Del cuerpo a la mente

Por convención, tendemos a separar el cuerpo de la mente.
En Nadalié, proponemos lo contrario. Una visión donde el cuerpo y la mente se interrelacionan y se nutren mutuamente.
Para la Tonelería, el cuerpo representa el poder de las fuerzas de la naturaleza que permiten que la tierra y la luz del sol hagan crecer majestuosos a los robles.
Estos venerables árboles son transformados por mujeres y hombres cuya mente ha sido forjada en un trabajo manual que requiere, a la vez, fuerza y destreza.
El artesano se convierte en una persona creativa e innovadora que debe resolver una difícil ecuación: respetar la tradición sin dejar de mirar hacia el futuro y la modernidad que conducen a la excelencia.